Hace unos días se aprobó en Argentina la Ley de Matrimonio Igualitario, ley que todos conocemos, ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, ley sinónimo de igualdad. Más allá de todo lo que rodeó a este gran paso para el país, en la previa se dieron miles de debates, y entre tantas voces se escuchó y se planteó la adopción.
En representación de la Iglesia y vestidos en su mayoría de naranja, varias personas se explayaron con una lista de contras y problemas que conllevaría aceptar la adopción por parte de las parejas homosexuales. Entre esos motivos enumeraban: la discriminación hacia las criaturas, la terrible crianza que tendría un nene, que crecería con la horrible idea de que esta unión es correcta, y principalmente destacaron (y destacan) que dos papás o dos mamás, más un hijo no llenan lo que el verdadero término Familia es.
En un país libre como el que se vive cada uno puede opinar lo que quiere y siente, pero siempre y cuando se fundamente y se respete. En la discriminación no existe el respeto.
En cuanto a las bases que se plantearon, hay una realidad que hay que aceptar, y es que La Ley de Adopción dice que una persona que quiera adoptar debe primero pasar una serie de requisitos a lo largo de un trámite muy largo y que lleva a veces hasta años.
Antes de poder convertirse en una familia adoptiva, quienes quieran serlo deben ser evaluados por profesionales, como lo son un asistente social, un psicólogo y un juez, quienes son los que finalmente decidirán en base a lo estudiado si las condiciones para adoptar existen. Dentro de esos requerimientos, definitivamente no se encuentra la condición sexual, sino otros puntos.
Por otro lado, para los que viven en una sociedad paralela, hay que avisarles que desde hace mucho tiempo existen chicos que son criados por parejas gay, ya sea por la genética y tratamientos, o por el marco legal, porque una de las dos personas que compone la relación puede adoptar. Pero, esos nenes, esas nenas poseen solo la mitad de los derechos que los hijos de heterosexuales, ya que para la ley solo tienen un papá o una mamá. Que hoy una pareja homosexual sea considerada legal tiene como consecuencia directa que sus hijos tengan derechos por parte de ambos padres, desde cobertura médica hasta una herencia.
Aparte se marcaba que esa criatura podría en un futuro ser como sus padres. Por empezar no tiene por que molestarles, la raza humana no se va a terminar, y principalmente, la homosexualidad no se hereda según el entorno, es simplemente una elección. El miedo a la discriminación hacia estos nenes no cuenta como motivo, ya que si no se quiere que eso ocurra, entonces hay que empezar a no plantearlo como una razón para hacerlo y principalmente comenzar por no discriminar uno mismo.
Suena hasta innecesario tratar de explicar por qué esta relación de padres e hijos resulta ser una familia. Cuando se afirmó y se reiteró que no lo sería, salió como planteo ¿Qué es lo que hace a una familia, sus miembros o la esencia? Si depende de lo primero, entonces descartemos del termino familia a los padres separados, a los tíos, primos, abuelos que terminan siendo papás por la ausencia de los biológicos, a los divorciados y a los solteros.
Ahora, si la esencia es lo que verdaderamente vale, ¿cuál es el problema? Ser papás no es ser sólo progenitores, significa estar, cuidar, amar. Poder ser adoptado le da la posibilidad a una criatura de tener todo eso, ya sea con mamá y papá, mamá y mamá o con papá y papá.
Soledad Grillo
BIEN AHIII CHEEE…
RECONOZCO PÀRA LOS Q LEEN Q EL PROFESOR MIENBTRAS SOLE HACIA SU COMENTARIO EN RADIO DIJO…
<>
FENOMENA..
NOS VIMOS..
CUANDO PASAS A DE LA DE?? JAJAJA
TE ESPERAMOS…
ohhh me emitio la cita textualll…
dijo… PUCHA CHE A ESTA FLACA ES A LA UNICA Q DEJO DE ESCUCHAR POR CORREGIRLA.. LA ESCUCHO POR EL SIMPLE HECHO QUE ME GENERA PLACER HACERLO… JAJAJA
Jajajaja, Gracias!!
No se, estoy esperando que hagan una propuesta formal y terminamos de arreglar el pase. ¡Las ganas estan, eh!
Beso
Sole